Tres carretes mid‑power para la Costa Brava
Blanes y las Islas Medes exigen carretes 5000/6000 para shore jigging

En la línea entre Blanes y Tossa de Mar la pesca a jig se lanza contra paredes de roca y caídas profundas; allí los carretes 5000/6000 marcan la diferencia. Para dentón y lubina de fondo conviene capacidad real: al menos 200 m de 0.30 mm mono o equivalente en combinación de línea trenzada y backing.
Perfil A — estilo Daiwa Saltist: cuerpo rígido de aluminio, freno consistente y spool amplio que evita sobrecalentamiento en carreras largas; peso en rango medio, cerca de 345 g, aporta estabilidad en lances con jigs pesados.
Perfil B — estilo Certate/EM
En el segmento más sellado, la prioridad es el arrastre suave. Un drag usable y progresivo gana batallas cuando el dentón empuja hacia el muro. Sellado contra la corrosión y engranajes reforzados son obligatorios si las sesiones son diarias.
Perfil C — alternativa equilibrada: cuerpo de aluminio y diseño compacto para evitar fatiga; spool con capacidad para 200 m de 0.30 mm mono y arandela de arrastre que no cede brusco. Práctica recomendada: braza línea trenzada al carrete y nudo Uni al terminal de fluorocarbono de 0.50–0.60 mm.
Consejos rápidos: enrocados frecuentes cerca de las Islas Medes, revisar sellos tras cada jornada, enjuagar con agua dulce y aplicar lubricante específico. Cuando el dentón parte hacia la vertical de la roca, la tensión constante y un freno sin saltos suelen decidir el desenlace; la caña vibra y la línea corta el silencio de la cala.
Recomendado: línea trenzada PE 300m