Zahara y la almadraba: la pesca del atún rojo que pesa más de 200 kg
Zahara de los Atunes: la almadraba y atunes que superan 200 kg

En Zahara, Barbate y Conil la almadraba sigue atrapando atún rojo de talla oceánica; ejemplares que pueden sobrepasar los 200 kg aparecen en la cubierta tras la levantá. Tradición y fuerza enredadas en una red que el tiempo no ha soltado.
La almadraba viene de lejos: término árabe, técnica con raíces fenicias y romanas que usa un laberinto de redes fijas para dirigir los bancos rumbo al corral. El ritual exige coordinación: las lanchas, las cuerdas, los almadraberos moviéndose como una sola máquina.
La levantá y el ronqueo
La levantá es el instante de verdad, el momento en que se cierra el laberinto y los atunes quedan en agonía controlada antes del ronqueo. El ronqueo, el corte magistral junto al mar, convierte la captura en piezas destinadas al sashimi, a la conserva o a las barras de los chiringuitos.
El oficio dejó herramientas icónicas: la red trenzada de eslabones y el cuchillo largo del ronqueo, piezas tan esenciales como la memoria de los puertos. Muchos almadraberos pasan la vida en esa mezcla de sal, madera y mar, contando capturas y mareas.
En cubierta el sol incide en la piel azul del atún. Un pez enorme, el ruido de las aguas y la destreza antigua de quien sabe tensar la red: así se cuenta la almadraba.
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