Dorada al anochecer en Arousa
Vilagarcía de Arousa: ventana de 90–120 minutos antes del ocaso y la primera hora tras la puesta del sol

La dorada en la Ría de Arousa entra en actividad cuando la luz cae y la marea juega con los bancos de mejillón. El mejor pico suele ser la última hora y media antes del ocaso y la primera hora después, sobre todo si ese tramo coincide con marea menguante o el primer empuje de pleamar.
Cebos y zonas clave
Los puntos más productivos están en el borde de los bancos de cultivo: postes de mejillón, pequeños pantalanes, muros de puerto y transiciones arena-roca en Vilagarcía de Arousa, Vilanova de Arousa y la zona exterior hacia Playa Canelas. Profundidades de trabajo recomendadas 1.5–4 m; la dorada suele subir a menos fondo cuando la última luz arrastra bártulos y pequeños crustáceos.
Los cebos ganadores al anochecer son cangrejo pequeño o tiras de soft-crab para piezas desconfiadas; carne de mejillón del banco, reforzada con hilo elástico; coreano o gusano en tardes calmadas; y pequeñas tiras de sardina/xouba cuando la corriente mueve y se necesita olor.
Montajes y táctica de costa
Montaje sencillo y discreto: montaje corredizo con plomo 30–60 g en corriente moderada; línea principal 0,28–0,35 mm mono o trenzado con bas de fluorocarbono 0,30–0,40 mm; anzuelos talla 1 a 4; medida del bajo 40–80 cm al aflojar la marea, 25–40 cm con flujo fuerte. Una cuenta o tope protege el nudo en lanzadas sobre concha.
Llegar dos horas antes de la pleamar prevista, trabajar la franja de slack a flood y mantener la presentación natural en el borde de los bancos. Al caer la última luz, la dorada tira del cebo entre los postes de mejillón y el tirón se siente nítido en la oscuridad temprana.
Recomendado: plomos 30–60 g