Lubina a la sal de Blanes
Blanes: lubina al horno a la sal tras la jornada en las Medes

Blanes y las Illes Medes marcan la escena: pesca nocturna desde los 15 metros de roca, líneas con monofilamento 20–30 lb y cucharillas o mújol vivo como cebo; al volver, la lubina de 1–2 kg espera en la mesa. La regla en el horno es clara: 200°C y 30–35 minutos por kilo, o calcular 20 minutos por kilo como referencia.
La lubina debe estar escamada, limpia por las branquias y con la piel intacta. Sobre la bandeja se extiende una cama de 0,5 cm de sal gruesa; para la costra se emplean 3 kg de sal gruesa —aproximadamente el doble del peso del pescado— mezclada con ramitas de romero o tomillo y una pizca de agua para compactar.
Preparación y servicio
Se coloca el pescado sobre la cama de sal y se cubre por completo, dejando la cola y un ojo al descubierto para vigilar la cocción. Cuando el ojo blanquea y la cola se desprende con facilidad, la lubina está lista. Al romper la costra la piel se desliza y la carne queda jugosa y aromática.
Se sirve caliente con allioli tradicional —a menudo sin yema—, aceite de oliva del Empordà y ajo de La Bisbal, acompañado de pan rústico y un blanco de la comarca. Escena final: amigos en la arena, la linterna sobre la mesa y la lubina humeante lista para compartir junto al rumor del mar.