Congrio en Rías Altas (mayo)
Estaca de Bares y las pequeñas calas de Ortigueira marcan la pauta para el congrio en mayo

Los mejores micro‑ventanas en mayo llegan en los últimos 60–90 minutos de bajamar y el primer tramo de pleamar; ahí, donde el agua corre pero queda suficiente slack para que el cebo aguante el fondo, el congrio se activa. Fondos de ledges rocosos, campos de cantos y bocas barridas por la marea concentran la comida.
El montaje más práctico desde costa es un montaje corredor tipo polea: un montaje corredizo con cuerpo de monofilamento muy fuerte y un trace largo. El cebo debe quedar fijo sobre la roca sin girar ni despegarse con la corriente: pescado entero o tramos grandes de pescado azul, bien clavados en un gancho 4/0–8/0.
Táctica y equipo
Para el trace funcionan referencias de 150 lb monofilamento y trazas próximas a un metro para evitar cortes en la piedra; otros prefieren un main line de 30 lb en lances cortos con ledger corredizo. Plomos ajustados al ritmo de la marea: lo justo para sostener el cebo y permitir algo de deriva controlada, freno abierto hasta que el cebo se asiente y luego tensar.
Postes fiables: calas pequeñas con garganta hacia mar abierto en Cedeira, Cariño, Foz y Viveiro, rompeolas con agua profunda pegada a la pared y estuarios barridos por la corriente. Técnica de enganche: dejar que el congrio tome y arrastre un par de pies antes de clavar; mantener presión constante porque la arrancada suele ser hacia las oquedades. Una sorda arrancada, un hilo que se desliza y el congrio que desaparece hacia la garganta de la roca.