Noches de Siluro en Deltebre
Canal de la Tancada, Deltebre: 200-300 aficionados bajo estrellas

En el Canal de la Tancada y la laguna del Fangar, los remers sacan xalanes al agua y la noche huele a aceite, ajo y río. Desde junio hasta agosto, flotas de aluminio y embarcaciones de 10–15 metros marcan el delta con luces; algas, brillo de lucio y un siluro que puede superar el metro y medio esperan en 2–5 metros de profundidad.
Las cañas gruesas de 2,5–3 metros soportan líneas trenzadas de 100–200 lb, cebadas con carpa viva o anguila. Los ganchos grandes y los palos luminosos señalan los anzuelos; las peleas duran entre veinte y cuarenta minutos y el arrastre acaba a bordo con garfios y cuerdas en la cola del pez.
Tapas, parrillas y recetas de barrio
Al volver al Passeig del Ebre, puestos efímeros encienden brasas. La plancha prende filetes de siluro cortados en lonchas de 2–3 cm con ajo, aceite de oliva y pimentón; en cazuelas se cuece caldo de siluro con patata, cebolla y azafrán durante horas. También aparecen espetos de siluro sobre brasas de cáscara de arroz y bombas rellenas de calamar para acompañar una Estrella Damm fría.
Historias de capturas, nombres de remos y cucharillas viajan entre risas; la noche huele a delta, a pescado y a comunidad reunida en torno al Ebro, mientras una barca regresa con la mayor pieza a la luz de los populosos farolillos.
Recomendado: plancha de hierro para parrilla