Dentón al ocaso en Medes
Islas Medes: el borde arrecife–fondo blando donde el dentón activa la caza al ocaso

La combinación de roca y primera falda arenosa en el sistema Montgrí–Medes concentra bancos de carnada justo cuando la luz cae y la corriente cede.
Los dentones aprovechan ventanas de corriente baja al anochecer; se desplazan desde el arrecife hasta el filo donde termina la piedra y empieza la arena, buscando presas apiñadas en remolinos y pequeñas oquedades.
Perfil de ataque y técnicas
La embestida llega en forma de estallido: surge, golpea y vuelve a cobertura. Las picadas se disparan cuando el señuelo se mueve contra la deriva; por eso el trabajo cruzado y a contracorriente con shore-jig funciona mejor que recoger a favor.
Zonas clave: márgenes de arrecife, remolinos de agua muerta y la primera "apron" arenosa fuera de las piedras. En franjas de 20–45 m el dentón busca pinzar bancos que quedan inmovilizados por la geomorfología.
Equipo práctico: 15-40 g metal jig o slow-pitch para esos perfiles, caña 2.4–3.0 m, carrete 3000–5000, trenza 0.20-0.28 mm y líder fluorocarbono 0.40–0.60 mm; elegir extremos ligeros en noches calmas y pesos mayores si se necesita contacto con el fondo.
En la Costa Brava la capacidad del dentón para leer terciopelos de corriente y explotar el borde arrecife–arena convierte al último rayo en el mejor actor: un destello plateado rompe la superficie y desaparece en la sombra.