Dorada en el Delta del Ebro
Alfacada y La Tancada, Delta del Ebro: las praderas de zebra vuelven y con ellas las tardes de dorada.

La recuperación de Nanozostera noltei en Alfacada y La Tancada ha reconfigurado los corredores de cebo junto al Trabucador. Praderas densas en 0.5–1.5 m ofrecen refugio a lisas, dentones juveniles y sardinetas que actúan como carnada para las doradas adultas.
Las ventanas de alimentación se abren al crepúsculo, entre 18:00 y 20:00, de mayo a octubre; el pico se registra en julio-agosto cuando la temperatura alcanza 22–26°C. Las doradas cazan en franjas de 1–2 m, siguiendo a los bancos juveniles hacia la orilla.
Cómo pescar la dorada en la laguna
Postes ideales: bordes de la laguna a 0.8–1.2 m donde se acumula detrito de zebra. Objetivo: doradas de 25–45 cm; juveniles de 10–15 cm. Equipo recomendado: monofilamento 2–3 kg, anzuelos 4–6 mm y spinners ligeros o cebo flotante como gamba o pequeñas mujeles.
La retirada de la barrera artificial y la fijación con 62 dunas perpendiculares en la playa de la Marquesa han restablecido el pulso de sedimentos y la intrusión marina, favoreciendo la germinación de semillas de zebra y la conectividad con el mar. Las franjas vegetadas amplían el hábitat útil para cría y caza.
Al caer la tarde, entre juncos bajos y la franja arenosa del Trabucador, las doradas aparecen puntuales, atacando corrientes de pequeñas lisas mientras la pradera vibra con vida.
Recomendado: anzuelos 4–6 mm