Anguila nocturna en el Delta del Ebro
Xerta y las compuertas: puntos calientes al anochecer

En el riu Ebre, cerca de Xerta, las estructuras de paso y las esclusas actúan como imanes para la anguila europea. Específicamente, los pasos estrechos y los bordes de agua remansada concentran ejemplares al caer la tarde; la actividad máxima se registra al crepúsculo y en la primera oscuridad.
La anguila en el delta muestra comportamiento crepuscular-nocturno con algo de actividad diurna dispersa. Mantiene fidelidad a puntos concretos: corredores de canal, bocas de desagüe y curvas con raíces sumergidas suelen ser estaciones fijas, con movimientos esporádicos entre ellas.
Qué buscar: profundidad, corriente y fondo
Los tramos productivos rondan 0,5–3 m, con corriente lenta a moderada; la anguila evita la corriente principal y se posiciona en los márgenes de hilo. Fondos de limo y fango mezclados con cañas y raíces son preferidos por su comportamiento excavador. Lugares recomendables: bocas y golfes del delta en Deltebre, canales de Sant Jaume d’Enveja y el hemidelta de la desembocadura.
Tiempo y equipo importan: los mejores momentos son 1–3 horas tras la puesta de sol y antes del alba. Presentaciones a fondo, recuperos lentos y montajes robustos funcionan. Para jornadas en el Ebre son habituales la caña 2.1–2.7 m y plomos 20–60 g con línea 0,25–0,35 mm; el lance y la paciencia cerca de puentes y pilas suelen decidir la noche. La marea empuja el lodo; una anguila corta el reflejo de la linterna y desaparece entre juncos en la oscuridad del delta.
Recomendado: plomos hundimiento variados