Siluro en el Ebro: briefing de junio
Deltebre: junio y los siluros activos al anochecer

Deltebre registra siluros de 22–36 kg mordiendo al caer la tarde en los corredores del bajo Ebro. Las zonas con cañas y agujeros profundos concentran la actividad; la franja desde Deltebre hacia Mequinenza sigue caliente.
Los anzuelos entran mejor entre los 3 y 6 metros de fondo, especialmente detrás de estructuras hundidas y en sombras que evita la luz. El río lento y templado crea bolsas donde el siluro acecha en la noche.
Montajes de ledgering con braid + leader rigs sobre camas de Halibut Pellets o boilies funcionan bien como presentación de vivo. Para curricán desde kayak o barca, lances repetidos con señuelos grandes e imitaciones de peces provocan ataques brutales.
Informes y previsiones
Guías locales reportan capturas masivas en noches frías: ejemplares de más de 100 kg han sido mostrados tras jornadas intensas. Mayo y junio mantienen la actividad en alza; septiembre recoge otro pico, pero el inicio del verano suele concentrar los mayores movimientos.
Consejo de agua: centrarse en sombras laterales y correr el plomo lento para permitir la detección nocturna. El montaje debe superar la resistencia del siluro: sedal grueso, anclas pesadas y líderes cortos.
La luna sube sobre el Ebro cuando una alarma suena y el carrete grita con la primera salida —la escena clásica de Deltebre: una sombra enorme que corta la superficie y el río entero conteniéndose.