Siluro al amanecer en el Ebro
Tramo Flix-Mequinenza: corredores activos al amanecer

Entre Flix y Mequinenza el siluro vuelve a mostrarse en las primeras luces; los patrones locales hablan de empujes en las laderas profundas, donde la corriente define pasillos de paso.
El nivel del río permanece algo elevado tras aportes recientes, con agua ligeramente turbiosa: ideal para montajes que trabajen a media columna. Los siluros buscan borde de canales y zonas con ramas espinosas hundidas; allí se forman las «holding lanes» tradicionales.
Los informes de embarcación recomiendan montajes con trenza y bajo resistente, combinado con líderes cortos de fluorocarbono para evitar desgaste por las espinas y las piedras. Se insiste en anzuelos circulares para asegurar sujeción en la transición noche→amanecer.
Tácticas de entrada y transición
De noche a madrugada conviene cebar con piezas grandes y mantener la embarcación a la deriva controlada para recorrer las bandas de profundidad. Al clarear, bajar la velocidad y pasar retenidas sobre los palos sumergidos da mejores resultados.
Los pescadores experimentados evitan aguas abiertas en la salida del sol y concentran el trabajo en márgenes con maleza y troncos; la sonda marca los pozos y los cambios de fondo, allí suelen llegar los ataques más limpios.
Un amanecer típico en el Ebro muestra la silueta del río; la sombra de un siluro corta la estela de la embarcación y la línea se tensa en silencio, momento en el que todo tiene que estar a punto.
Recomendado: anzuelos circulares acero