Lubina: salida de las rías gallegas en febrero
Lubina: salida de las rías gallegas en febrero

Movimiento estuario–arrecife
En la costa atlántica de Galicia, especialmente en rías como la de Vigo, Arousa y Pontevedra, la lubina (Dicentrarchus labrax) suele abandonar los entornos estuarinos en febrero y concentrarse en fondos rocosos frente a la Costa da Morte y el cabo Fisterra. El desplazamiento obedece a una combinación de descenso de temperatura, variaciones de salinidad en las rías y la redistribución de pequeños pelágicos —anchoa, sardina y caballa— impulsada por corrientes de invierno y afloramientos locales.
Patrón de alimentación y mareas
En aguas frías y claras de febrero la lubina reduce la frecuencia de picada pero prioriza ataques a presas concentradas por el oleaje y las corrientes alrededor de la estructura. Las mejores ventanas suelen coincidir con el inicio de la pleamar y la frenada de la marea, cuando los cardúmenes quedan apiñados contra cabezos y grietas; la hora crepuscular aumenta la eficacia por menor visibilidad.
Selección de señuelos y adaptación táctica
Para agua fría y diáfana se recomiendan perfiles de cebos que imiten anchoa y sardina: shads blandos de 8–12 cm en colores naturales plata/azul, pequeños paddle-tail y microjigs de 10–25 g para pesca vertical en arrecife. Recuperaciones lentas con pausas largas, tirones moderados y presentaciones cerca de la roca maximizan capturas. En condiciones de visibilidad alta, líneas finas y líderes de fluorocarbono cortos reducen el rechazo; lanzamientos largos y trabajo lateral de la estructura ayudan a interceptar lubinas situadas en salientes rocosos.