Lubinas juveniles y colectores de ostra en Galicia
Las mariscadoras gallegas y las trampas fortuitas de lubina

Técnica y temporada
En las rías de Arousa, Muros e Noia y Pontevedra, las colectoras de sustrato usadas para la fijación de espátulas de ostra y mejillón se transforman cada febrero. Mariscadoras que trabajan en bateas y plataformas suspenden y modifican esas mallas y tablillas en los braques de entrada para aprovechar los pulsos de entrada de marea: corrientes breves que arrastran juveniles de Dicentrarchus labrax entre la biomasa intermareal. El resultado es una captura incidental y voluntaria de lubinas de talla juvenil que viajan adheridas o muy próximas a espátulas y detritos.
Género y saber hacer
La técnica se transmite mayoritariamente entre mujeres mariscadoras de cofradías como Cambados, A Pobra do Caramiñal y Ribeira, que adaptan nudos, cordajes y tamaños de malla según la experiencia. Ese oficio manual, con anillas y remiendos, convierte a las mariscadoras en observadoras privilegiadas de las primeras etapas de reclutamiento costero.
Implicaciones científicas
Investigadores de universidades gallegas han empezado a considerar estas trampas informales como índices de presencia temprana de reclutas en febrero: datos de captura y talla aportados por las cofradías sirven como monitoreo de bajo impacto y coste para estudios de reclutamiento de lubina en sistemas estuarinos.