Surfcasting gallego: micro-jigs y terminales en marzo
Surfcasting gallego: micro-jigs y terminales en marzo

Contexto regional
En las Rías Baixas, la Ría de Vigo, la Ría de Arousa y tramos de la Costa da Morte como Cabo Home, la llegada de aguas atlánticas más cálidas en marzo desplaza bancos de alevines y pequeños pelágicos hacia los cantiles. Ese fenómeno estacional atrae ejemplares tempranos de pollack (Pollachius pollachius) y lubina (Dicentrarchus labrax) a zonas de rompiente donde el surfcasting tradicional exige ajustes finos para convertir picadas tímidas en capturas.
Tácticas y ajuste de equipo
Pescadores de costa gallegos adecúan la acción de las cañas, prefiriendo blanks más blandos que transmiten mejor tirones sutiles y facilitan lances con micro-jigs. Es habitual el paso a trenzas de menor diámetro para mejorar sensibilidad y distancia de lance, combinado con empates ligeros que emplean anzuelos finos y plomos de 5–30 g. Los micro-jigs, con perfiles que imitan alevines de anchoa o sardina, se usan en derrota paralela al cantil y en lanzamientos cortos hacia calas y puntas rocosas.
Terminales anticorrosión y tradición local
Una particularidad poco difundida es la preferencia por terminales tratados: emerillones y eslabones en acero inoxidable 316 o titanio, nudos soldados y recubrimientos de barniz en los puntos de conexión para combatir la niebla salina frecuente en Ferrolterra y Pontevedra. Esa combinación de acción blanda, trenzado fino, micro-jig rigs y terminales anticorrosión es un ajuste de gear que muchos aficionados de los pueblos marineros gallegos aplican en marzo para optimizar capturas tempranas sin comprometer la sutileza del montaje.