Siluros gigantes cambian los torneos del Ebro
Siluros gigantes cambian los torneos del Ebro

Un combate que obliga a innovar
En competiciones deportivas celebradas a lo largo del río Ebro y en embalses como Mequinenza, la aparición de siluros (Silurus glanis) de más de 100 kg ha convertido jornadas de competición en auténticos espectáculos. Estos ejemplares, capaces de sostener luchas que duran horas, han obligado a la organización y a los árbitros a improvisar soluciones técnicas: desde el uso de grúas portátiles para izar con seguridad al pez hasta barcas de apoyo que estabilizan la maniobra de medición. La escena —angulaciones de línea tensas, embarcaciones encendidas, y equipos de medición en la orilla— ha sido narrada por medios regionales y recogida en crónicas de torneos locales.
Deporte, público y patrimonio fluvial
Aunque la captura de siluros gigantes plantea retos logísticos y de bienestar animal, también ha atraído público y prensa, dotando a campeonatos regionales de una dimensión espectacular que recuerda la tradición pesquera de llanuras y embalses aragoneses. Estos episodios ofrecen una narrativa singular dentro de la pesca deportiva española: combates que mezclan resistencia humana, ingeniería de orilla y la presencia emblemática de un pez que ha redefinido cómo se disputan y se cuentan los torneos en el Ebro.