La pesca en hielo de los ibones
La pesca en hielo de los ibones

En las cumbres españolas, una práctica marginal une la pesca de montaña con antiguas técnicas de conservación: la pesca sobre hielo en ibones y lagunas glaciares. En lugares como los ibones de Anayet en los Pirineos o los lagos del Parque Nacional de Aigüestortes, los pescadores de altura han aprovechado cuando la superficie queda congelada para capturar trucha común (Salmo trutta) mediante hoyos perforados, líneas cortas y moscas diminutas. Lo extraordinario es la simbiosis con las neveras rurales: bloques de hielo cortados y almacenados en pozos de montaña servían no solo para conservar alimentos, sino para transportar truchas frescas a valles y mercados, un vínculo poco conocido entre pesca invernal y economía de montaña.
Técnicas y refugios
Los practicantes usan chozos de pastor o pequeños braseros para evitar el recongelado del agujero y emplean cañas ligeras y cucharillas de pequeño tamaño, similares a las técnicas escandinavas pero adaptadas a ibones de reducida extensión. Esta tradición, más ritual que deportiva, refleja la resiliencia de comunidades de Picos de Europa, Sierra de Gredos y Pirineos ante inviernos severos.