Dorada y mújol al atardecer
Mar Menor: salinidad 39–45 PSU y doradas entrando a 1.5–3 m al atardecer

Los pulsos vespertinos de salinidad y descenso térmico en el Mar Menor provocan una ventana clara de alimentación entre 18:00 y 20:00 en meses secos. Esa franja concentra amphípodos, detrito y algas bentónicas hacia la columna superficial.
La dorada (Sparus aurata) y el mújol (Mugil spp.) responden moviéndose a 1.5–3 m, buscando bancos de alimento junto a descargas de agua subterránea. El agua más salina y la ligera reducción de oxígeno reducen la turbidez: la presa queda visible y accesible.
Señales que indican la ventana
Buscar zonas costeras de mezcla: desembocaduras y manantiales submarinos donde el fondo aporta materia orgánica. Observación: espuma fina y bandos de pequeños crustáceos en la superficie anuncian actividad urgente.
Técnica práctica: caña spinning 2.1–2.4 m con líder fluorocarbono 0.20–0.25 mm, anzuelos talla 8–12. Cebos naturales como gamba viva o mejillón, y imitaciones de crustáceo, funcionan mejor para replicar amphípodos y detrito.
Un dato ecológico: el flujo submarino en el Mar Menor remueve materia orgánica y favorece microbios que concentran comida; restos antiguos de minería aportaron mercurio legado, pero la historia local destaca la relación entre SGD y productividad bentónica.
Los escenarios más fiables están cerca de Los Alcázares y San Pedro del Pinatar, donde al caer la tarde doradas y mújoles suben en la columna. A las 19:00, con la luz dorada del puerto, las bocas de las doradas aparecen como sombras redondas sobre praderas de algas.
Recomendado: líder fluorocarbono 0.20mm