Lubina de marzo en las rías gallegas
Lubina de marzo en las rías gallegas: emboscadas diurnas

Embudo mareal y bancos de anchoa
En rías como Arousa y Pontevedra la combinación de mareas primaverales y fondos escalonados convierte los pasos entre bancos en verdaderos embudos. En marzo, antes del desove, la lubina (Dicentrarchus labrax) aprovecha la compresión de bancos de anchoa (Engraulis encrasicolus) para realizar emboscadas durante el día, una conducta menos conocida fuera de Galicia.
Pistas acústicas y visuales
Los registros de sonda suelen mostrar manchas densas y verticales en los laterales de los canales; los pescadores detectan además actividad de aves y saltos de pequeños peces en la superficie. Las marcas en la sonda, cercanas a cambios de profundidad y corrientes laterales, señalan cortinas de peces que las lubinas atacan desde los márgenes.
Perfiles de señuelos y velocidad de recogida
Con agua fría en marzo funcionan mejor perfiles que imitan anchoas: vinilos fluk lentos, jigs pequeños y pencil poppers con pausa. La recuperación debe ser lenta y pausada, claramente por debajo de ritmos estivales; recuperaciones en torno a 0,3–0,6 m/s con tirones cortos favorecen mordiscos de ejemplares grandes.
Jerarquía de tallas
Durante estas emboscadas diurnas se observa una jerarquía: ejemplares grandes se ubican en los bordes del embudo y seleccionan bancos compactos, mientras los de talla media y juvenil se alimentan en las zonas interiores. Esto permite a quien localiza correctamente la cortina escoger el blanco según tamaño.
Nota científica sobre la luna
Investigaciones del Instituto Español de Oceanografía confirman que las lluvias de primavera y las mareas de sicigia aumentan la intensidad de los embudos en marzo, concentrando presas y activando la caza diurna de predesove. Para Galicia, la correlación entre fases lunares y compresión de bancos es clave para anticipar las mejores ventanas de pesca.