Ventanas de mayo para siluro en el Ebro
Mequinenza–Flix: corredores de deriva que se abren en tardes cálidas de mayo

En el tramo Mequinenza–Flix hacia Deltebre, las noches cálidas de finales de mayo suelen activar largas bandas de deriva donde el siluro toma cebos en los primeros cortados. Las ventanas útiles aparecen tras días estables y se detectan en los fuera de curva y en las costuras profundas.
Qué muerde y dónde
El siluro busca la franja de 4–10 m en la línea principal; los ejemplares grandes se pegan al borde inferior de la plataforma. Las mejores franjas son los resaltes de corriente y los primeros drop-offs después de un banco de arena o roca.
En noches tibias es más eficaz trabajar largos corredores de deriva que aguas muertas. Los cebos fuertes resisten la corriente: sardina cortada en medias piezas, trozos de caballa y piezas grandes de pescado muerto. El pellet oloroso queda para paradas estáticas, no para deriva rápida.
Montaje pesado: caña 2.7–3.0 m potente, línea principal 0.35–0.45 mm (trenzado o mono), líder de abrasión 0.80–1.00 mm, anzuelos 5/0–8/0 y plomos entre 120–250 g según velocidad de deriva. Colocar el cuerpo de cebo a la altura de la cortina de corriente y variar la velocidad hasta encontrar la ventana nocturna.
Esta pauta de mayo convierte los largos giros del Ebro en pasillos vivos: la corriente marca el rumbo y, cuando la noche se asienta, los tirones desde el fondo culminan en latigazos que rompen la superficie.