Siluro al horno con romesco de Mequinenza
Mequinenza, embalse del Ebro: siluro y madrugada

Mequinenza aparece en la ruta del Ebro como el lugar donde el siluro corta la noche en remansos y confluencias. Pieza grande, bigotes largos y carne firme que admite lomo al horno sin adornos inútiles. Para cocinar de inmediato, se recomiendan lomos o filetes que sumen unos 500 g en la fuente: 190 ºC y 8–12 minutos dejan la carne jugosa; cortes más gruesos piden unos minutos extra.
La salsa romesco acompaña con su acidez y frutos secos: tomate maduro, almendras tostadas, ajo, ñora o pimiento choricero, aceite de oliva y sal. Para aligerarla, se añade caldo de pescado hasta unos 250 ml y se emulsiona hasta lograr textura cremosa pero no líquida.
Preparación práctica de madrugada
Se sala el siluro, se pincela con AOVE y se coloca sobre una cama de romesco o se sirve la salsa aparte. En horno precalentado a 190 ºC la superficie toma color dorado y la carne mantiene su potencia sin pastosa. Si se busca un toque de barca, cubrir con papel de aluminio los primeros minutos evita resecar.
En la mesa, pan tostado para mojar y una jarra de caldo sobrante hacen la escena perfecta: la pesca nocturna, la caña de pescar recogida, el olor a romesco y siluro dorado sobre la fuente. Al amanecer, la luz corta el embalse y la mesa humeante espera manos que partan el lomo.
Recomendado: caña spinning ligera