Corredor nocturno del siluro
Mequinenza–Flix: corredor de 100 km de siluro nocturno

El tramo Mequinenza–Flix del Ebro concentra siluros gigantes que alcanzan 2,5 m y superan los 100 kg; la telemetría revela migraciones activas de crepúsculo a madrugada, con picos en verano cuando el agua marca 17–20 °C.
Los gradientes térmicos nocturnos organizan las rutas: en embalses profundos como Mequinenza (más de 45 m) los peces se agrupan entre 5 y 15 m y ascienden a 2–5 m al enfriarse la columna. Las descargas desde las presas agudizan esos frentes térmicos y crean corredores en canal medio.
Lugares de emboscada y comportamiento
Las emboscadas al crepúsculo aparecen en puntos concretos: el aliviadero de Mequinenza con barras arenosas (4–7 m), la curva Ascó–Flix con fajas de vegetación en medio del canal (8–12 m) y el talvegue de Riba-roja con penachos turbios. Juveniles ocupan 3–8 m; adultos prefieren 15–25 m y se desplazan 1–5 km por noche en pleamares y espigones.
En bajas descargas veraniegas (<200 m³/s) se forman remansos de 10–20 m junto a oquedades rocosas. Vientos locales como el viento de componente NW remueven bancos de pez y disparan la actividad de ataque al anochecer.
Para una escapada de fin de semana (May–Oct) los objetivos habituales son siluros de 20–50 kg; la pesca se centra en situarse en la franja térmica, usar cuerda 100–200 lb y anzuelos grandes, y aprovechar el giro del río donde la corriente dibuja corredores profundos. Al caer la tarde, la sombra lateral y la corriente forman la receta perfecta: un golpe seco y el agua devuelve el silencio con una ola que parte la calma en la curva de Ascó.
Recomendado: anzuelos tamaño grande