Siluro a la parrilla de Mequinenza
2,64 m en Mequinenza: siluro a la parrilla junto al Ebro

El siluro, con bigotes largos y mirada diminuta, llega a las brasas de la orilla tras horas de lucha; en Mequinenza se cuentan capturas que superan los dos metros. El procedimiento comienza con un fileteado robusto y el desespinado cuidadoso para salvar lomos gruesos.
Se recomienda una salmuera rápida: 30 minutos en agua con sal y un toque de pimentón dulce para el color. Después el filete se envuelve en film como cilindro y queda en frío hasta la noche siguiente, lo que compacta la carne y facilita el corte en raciones de parrilla.
Preparación en orilla
Encender brasas de poda de vid, pequeñas y ardientes, aporta aroma vegetal ideal. Ahumar 30 minutos a baja temperatura con gel de manzana y agar agar da textura y un perfume tenue. Luego, sobre la parrilla caliente, sellar los lomos con aceite de oliva, ajo picado y una lluvia de pimentón.
La salsa acompaña la escena: crema de rábano picante ligada con nata y un poco de gelatina para brillo; limón, perejil y una cucharada de aceite siguen la línea de sabores del Ebro. Servir con tortillas calientes, cebolla encurtida y rodajas de limón para montar tacos rústicos junto al río.
Por la tarde, cuando el sol cae y las sombras del puente alargan las orillas, las tortillas esperan las láminas doradas de siluro y las brasas chisporrotean bajo la noche del Ebro.
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