Mequinenza, fábrica de siluros
2,5 m y 110 kg: el siluro de Mequinenza

Mequinenza-Ribarroja se conoce como la fábrica del siluro en el bajo Ebro. El embalse conserva un cauce en forma de cañón con hoyos de 40-50 m junto a las ruinas del viejo pueblo de Mequinenza y la cola de la presa de Ribarroja. Esos hoyos son guaridas permanentes. En invierno los siluros se concentran en el tercio inferior sobre fondos lodosos; la temperatura óptima de caza se sitúa entre 25-27°C. En tardoprimavera, con aguas de 18-22°C, sube la actividad antes del desove en orillas vegetadas.
Corredores de alimentación nocturnos
Al anochecer la morralla y los ciprínidos bajan desde las llanuras someras siguiendo los desplomes hasta los afluentes ricos en oxígeno: el Ebro y el Segre crean pasillos. La tenca (Tinca tinca), con un IRI dominante en las dietas, manda junto a black bass, perca americana y gambas de río. Los siluros emboscan desde los hoyos, lanzándose por corredores estrechos y tragando presas de 1-2 kg enteras. También aparecen camarones y insectos frescos en estómagos revisados.
Técnicas y noches memorables
Desde la introducción en 1974 la leyenda creció. Viejos pescadores trollean tencas o cabrachos con línea trenzada 100 lb, plomo de 300 g y anzuelos circle 2/0 a 20-30 m sobre hoyos como "El Hoyo Grande" junto a los pilotes del puente antiguo. Temporada alta: junio-septiembre. Noches sin luna y después de las 22:00, las cañas doblan y los siluros suben por los corredores como cohetes.
Cocina Ebro
La carne, firme, va a la plancha con ajo y perejil; se disfruta con tintos de Ribarroja. Los trozos grandes piden calor fuerte y poco tiempo: piel crujiente, interior jugoso. Ese sabor es parte del paisaje del Ebro.
Recomendado: plancha de hierro