El récord del róbalo gigante permanece
El misterio del róbalo gigante: un récord que resiste

En 2009 el guía de pesca japonés Manabu Kurita aseguró haber izado un black bass de 22 libras y 5 onzas en el lago Biwa. Tras verificar ubicación y aparejos, la International Game Fish Association (IGFA) validó la captura seis meses después y declaró al ejemplar co-récord mundial junto al histórico pez de George Perry, registrado en 1932.
Origen del récord
George Perry, un agricultor de Georgia, pesó en 1932 un bass de 22 lb 4 oz y lo documentó ante la prensa local. Cuando las certificaciones formales comenzaron años después, su registro se convirtió en la referencia: durante décadas nadie se acercó a esa talla, hasta que avances en manejo de aguas y especies introducidas cambiaron el panorama.
Por qué surgieron los súper ejemplares
La aparición de grandes bass en embalses del sur de California y otros lugares se relaciona con la introducción del Florida bass, una variedad que puede crecer más y alimentarse de presas ricas en calorías como truchas arcoíris. Además, embalses recientes y climas templados favorecen un metabolismo estable que permite engordes rápidos.
El caso de Japón y Biwa
Aunque el lago Biwa es milenario, cambios en la gestión —incluidas campañas para reducir poblaciones— dieron lugar a períodos en que quedaban menos peces pero de mayor tamaño. Medidas posteriores, como la electrificación de frezas, han reducido la abundancia y limitado nuevas oportunidades para récords.
¿Hay un récord mayor por descubrir?
Los especialistas creen que pueden existir ejemplares que superen el récord en lugares poco accesibles o con poblaciones de Florida bass introducidas, como ciertas lagunas de Cuba o embalses en África. En la pesca de trofeos, el récord no solo refleja capacidad biológica, sino también manejo humano y la pura suerte de hallar al monstruo entre millones de peces.