Lisa al crepúsculo en Rías Baixas
Ría de Arousa: mújol en 20–80 cm al crepúsculo

En la Ría de Arousa la lisa aparece con claridad en la última hora de luz, moviéndose entre 20–80 cm en marinas, bocanas y bordes estuarinos. Pulsos de plancton y materia orgánica suspendida, a menudo asociados a bateas de mejillón, elevan la comida hacia la superficie y provocan descargas de pequeños cebos que atraen a los mújoles.
Las especies locales —Chelon labrosus, Liza aurata, Liza ramada, Mugil cephalus, Liza saliens y Oedalechilus labeo— actúan como pastores oportunistas: durante el crepúsculo cambian a pastoreo superficial y siguen a bancos de anchoas y bogas que empujan el alimento. En la Ría de Pontevedra y otras bocas resguardadas, esos movimientos se repiten en pasos de 7–10 m junto a canales de entrada.
Táctica y equipo para la tarde
Presentaciones delicadas y flotación lenta marcan la diferencia. Equipo ligero permite buena lectura: caña 5–7 m, línea 0.16–0.20 mm, anzuelos tamaño 10–14 y un flotador 3–4 g; con viento o corriente se sube a flotador 6–8 g. Para playas más profundas, líder 2–3 m con tres snoods 90 cm en agua honda o 50–60 cm para lanzar más lejos; anzuelos 8–10 para ejemplares mayores.
Cebos finos —trocitos de gamba, pasta de berberecho, lombriz de mar— y paseos lentos junto a la línea de espuma funcionan mejor que lanzadas fuertes. En las tardes soleadas con marea en ligera entrada, las lisas convergen en corredores de agua clara y el espectáculo de bandas en superficie suele durar apenas media hora.
En esas franjas, la ría cambia de color y se oyen chasquidos: las lisas se ven rozando el espejo del agua en bandas que avanzan hacia la bocana.