Trucos nocturnos para siluro
Mequinenza, embalse del Ebro, concentra siluros que superan los 50 kg y exige aparejos contundentes

En Mequinenza y Deltebre la clave nocturna es obligar al siluro a comprometerse con el cebo; los robos constantes indican que el montaje es demasiado largo o el cebo demasiado pequeño.
Colocación de luz: mantener la linterna baja y fuera del agua hasta los últimos segundos, luego barrer la orilla con un pulso corto. Una linterna de baja potencia o un cabezal tenue evita espantar y ayuda a detectar patrullas en márgenes y escalones.
Profundidad y puesto
Pescar la primera línea de ruptura y los 2–6 m adyacentes, no sólo el hoyo más profundo. Si el cebo desaparece, mover 10–20 m y acortar la distancia al fondo firme; los bancos inclinados y los brazos junto a la presa son buenos puntos.
Anzuelos y cebo: usar anzuelo simple 6/0–10/0 de alambre grueso para secciones grandes de 12–20 cm o piezas enteras. El anzuelo único atraviesa mejor la pieza y reduce las mordidas parciales de peces pequeños.
Trazas sencillas: 1) traza corta running: línea principal a un giratorio fuerte y 40–70 cm de líder resistente a la abrasión antes del anzuelo. 2) fijo con tope: pasar el anzuelo para que el punto salga cerca de la cabeza y asegurar con elástico de cebo o hilo para que el siluro tenga que tragar antes de desprenderlo.
Nudos y montaje: usar nudo Palomar en el anzuelo y uni para el líder; el montaje debe ser corto y robusto, con un swivel pesado entre línea y líder para evitar torsiones y facilitar el lance.
En Mequinenza y Deltebre la táctica es simple: cebo grande, traza corta, anzuelo único y luz comedida. Al barrer la orilla se ve la pena: una sombra inmensa corta la superficie bajo el haz de luz y el carrete ruge.
Recomendado: anzuelo simple grande