Dorada al crepúsculo en Cabo de Gata
Posidonia y la dorada en Cabo de Gata

En Cabo de Gata las doradas acechan entre praderas de Posidonia a 2–6 m cuando cae el crepúsculo. La dorada (Sparus aurata), llamada también pescadilla en tramos costeros, usa la luz menguante y la complejidad de la vegetación para emboscar juveniles e invertebrados.
Posidonia oceanica forma alfombras densas en aguas claras del Mediterráneo; es la planta sumergida más decisiva para el ecosistema de la costa almeriense. Allí, la visibilidad baja a la vez que la actividad de los pequeños habitantes del lecho se relaja; la combinación es letal para la presa.
Estrategia y datos prácticos
La táctica de la dorada depende de dos variables: estructura del hábitat y declive lumínico. Mejores zonas: 2–6 m, praderas claras con canales y claros. Tamaños frecuentes: 40–50 cm; adultos 30–60 cm, 1.5–3.5 kg. Temporada de crepúsculo óptima: finales de mayo a septiembre en noches cálidas y limpias.
Aparejos eficaces: monofilamento 10–15 lb, jigs blandos de 5–7 cm que imitan camarones, spinners ponderados 8–12 g; los pescadores a mosca emplean cañas 6–8 wt con imitaciones de gamba. El litoral volcánico y semiárido de Cabo de Gata favorece praderas ricas en vida: rayas, caracolas y pequeños peces que alimentan a la dorada.
Al anochecer, la silueta de la dorada se confunde entre cintas verdes y, en un parpadeo, el ataque devasta un claro de agua: un destello plateado y la pradera vuelve a la calma.
Recomendado: sedal monofilamento 10 lb