Posidonia y ventanas vespertinas en Llafranc
Llafranc: praderas de Posidonia entre 3 y 15 metros

La Posidonia off Costa Brava concentra juveniles de lubina y dorada en franjas de 3–15 m, creando ventanas de caza que cualquier pescador conocedor detecta al atardecer.
En esa banda la estructura tridimensional atrapa bancos de panou y serrana; la lubina actúa como depredador de emboscada, la dorada busca refugio entre las hojas. Los poppers funcionan cuando la comida queda pegada a la superficie, pero sólo mientras la pradera mantiene su rugosidad.
Cuando la pradera falla
La desaparición de Posidonia desplaza a los juveniles a fondos arenosos abiertos: los topwater pierden eficacia y obliga a desplazar la pesca hacia cortados y escarpes más alejados. El escenario exige cambiar la cadencia de ataque.
En micro-jigging la pérdida de cavidades entre rizomas obliga a presentaciones más agresivas; subidas rápidas y movimientos erráticos provocan strikes de reacción que antes se conseguían con pausas en agujeros.
Los pescadores que conocen Llafranc calibran líneas, señuelos y profundidad según la continuidad de la pradera; la lectura del fondo marca la diferencia entre una dorada huidiza y una lubina explosiva rompiendo la calma del crepúsculo.