Ventanas de alimentación de dorada en Rías Baixas
Ría de Arousa: ventanas de dorada al atardecer

Ría de Arousa muestra un patrón claro: la pérdida de praderas submarinas provoca ventanas de alimentación de la dorada más cortas y móviles. Donde antes la hierba retenía camarones y gusanos ahora quedan parches; la dorada sale en ráfagas relacionadas con mareas y cambios de corriente.
Tácticas prácticas
La táctica exige lances cortos y precisos sobre bordes de arenal, bocanas y canales laterales. Conviene usar caña de spinning con bajos finos y anzuelos pequeños; cebos como gusano de mar, mejillón o trozos de jibión funcionan mejor que grandes montajes. Evitar barridos largos sobre fondo muerto y buscar el “freno” de la corriente donde se concentran los bocadillos.
Zonas útiles: además de Ría de Arousa, Ría de Pontevedra, Ría de Vigo y Ría de Muros e Noia presentan canales, puntas y manchas residuales de vegetación que actúan como imanes al anochecer. Los últimos 90 minutos de luz suelen concentrar la actividad, especialmente en días cálidos cuando la dorada aprovecha cambios térmicos y de flujo.
Conservación y señal práctica: la simplificación del ecosistema por calentamiento y rellenos reduce zonas de cría; ello obliga a buscar microhábitats. En la orilla se observa el indicio: destellos plateados y espuma en los bordes de corriente, destellos que rompen la superficie junto a una boca de canal al rojo del cielo.
Recomendado: anzuelos afilados resistentes