Corredores nocturnos de zostera en Rías Baixas
Ría de Arousa: praderas de zostera que marcan el río

En las Rías Baixas las praderas de zostera forman corredores de alimentación que las doradas y las lubinas aprovechan al caer la tarde. El baldón vegetal frena el flujo, estabiliza el sedimento y concentra el bentos, y los depredadores patrullan la orilla donde la pradera encuentra arena o un canal de salida.
Los puestos clave son claros: Ría de Arousa en los límites de las islas y canales, Ría de Pontevedra en las ensenadas de salida, ría de Vigo en las poyas poco profundas y Ría de Muros e Noia en los tramos de marea descendente. La dorada (Sparus aurata) y la lubina (Dicentrarchus labrax) evitan el centro de la pradera; esperan en la orilla, en el borde arenoso o en la repisa pronunciada.
Técnica y equipo práctico
Se trabaja con soft plastic de 7–12 cm, slim minnow de 9–13 cm o imitaciones de gamba y cangrejo. Hacer uso de anzuelos 1/0–3/0, plomos de 5–15 g para mantener contacto y trenzado 0,10–0,16 mm con un bajo de fluorocarbono 0,28–0,35 mm. Lanzadas largas a la franja entre hierba y arena, recuperos a velocidad variable y toques en el borde suelen producir toques claros.
El horario óptimo es 30–90 minutos tras la puesta de sol y durante el cambio de marea; profundidad aconsejada sobre la pradera 0,5–3 m. Los pescadores observan que la corriente moderada mejora la entrada de los peces en los corredores, que se convierten en rutas repetidas cada tarde.
En la penumbra, el borde de zostera se vuelve una carretera de presa: la dorada acecha, la lubina patrulla y el sedal acaba anunciando el contacto con un mordisco decisivo.
Recomendado: líder fluorocarbono 10 m