Shore‑jigging para dentón en la Costa Brava
Blanes a las Islas Medes: jigs de 150 g que cambiaron la caza del dentón

En las plataformas rocosas entre Sa Caleta y Cala dels Pinells se forjó una costumbre: lanzar jigs de 100–200 g desde la orilla y pelear dentones que rondan los 5–12 kg. La transformación llegó a principios de los 2000, cuando pescadores de Blanes adaptaron modelos japoneses al Mediterráneo catalán.
La evolución fue rápida: de la espera con caballa viva a las recuperaciones activas. Técnicas como el jerking vertical y el slow pitch se pueblan de nombres locales; el dentón responde mejor en primavera y otoño, cuando sube a cazar a 5–15 m al amanecer y al atardecer.
Técnica, equipo y spots
Los sitios clave incluyen Tossa de Mar, Lloret de Mar y las paredes que rodean las Medes. Equipos: cañas de 2,4-3 m, acción 100–300 g, carretes robustos y líneas PE 2–4 con fluorocarbono resistente. Los veteranos recomiendan colores azulados y violetas para imitar bogavante herido.
Historias de Playa de Santa Cristina y lanzamientos a 80–120 m se cuentan junto al fuego en los bajos de puerto. La escuela local no solo cambió anzuelos y cebos, sino la manera de leer corrientes y batimetría desde la roca.
Un dentón de 90 cm rompiendo la superficie frente a Sa Caleta al amanecer, con el jig colgando todavía en la boca, quedó para la memoria del lugar.
Recomendado: caña shore jigging 2,4-3 m