Siluro al romesco de Mequinenza
Mequinenza, corredor del siluro del Ebro

En Mequinenza y hasta Deltebre el siluro del Ebro manda en las historias de río: ejemplares de metro y medio a dos metros que cambian la hora de la cocina de la ribera. La receta del siluro al romesco nace en tabernas ribereñas donde el humo y la salsa se hacen a la vez.
El pescado se filetea, se sala en salmuera treinta minutos y se ahúma a baja temperatura media hora. El ahumado soterrado respeta la textura de la carne grande y grasa del siluro, ideal para mezclar con la potencia del romesco.
Romesco y acabado
Romesco: tomates y ajos chamuscados veinte minutos, ñoras hidratadas, almendras y avellanas tostadas, vinagre y aceite de oliva. Todo se machaca en mortero hasta lograr una textura rústica. Un toque de pimentón picante recuerda a la cocina catalana del Ebro.
En una cazuela 32 cm se dispone una cama de romesco, sobre ella los filetes ahumados y un baño de aceite. Al horno o al rescoldo se terminan juntos cinco minutos para que la salsa penetre.
En la mesa ribereña un plato humeante de siluro sobre romesco, pan de pueblo y la brisa del Ebro que llega desde Deltebre, imagen que queda en la memoria.
Recomendado: cazuela de hierro