La Sirena de la Ría de Arousa
Sálvora, isla y centinela de la Ría de Arousa

Sálvora aparece en las charlas de puerto como un nombre que ordena mareas y cuentos: la sirena que baja a la barra cuando las doradas entran en la ría y las ostras esperan la marea baja. Los pescadores de Ribeira y los mariscadores de O Grove repiten la misma escena en noches de luna pálida.
La pesca y la leyenda
La tradición une la dorada con noches de marisqueo; la gente recuerda ver luces sobre la arena y redes tensas, lubinas y sargos que toman cebo cerca de los bancos de arena. Las playas abiertas de O Grove y los arenales junto a Sálvora son escenarios recurrentes donde la sirena guía corrientes y peces.
Cuenta la ría que la familia Mariño hizo pactos con la mujer del mar, y que los que respetan la marea vuelven con doradas buenas para la sartén. La costumbre de bañarse en nueve olas en ciertas noches añade misterio: es fertilidad, rito y recuerdo de viejas jornadas de pesca y marisqueo.
En la cocina de puerto, la dorada se cocina al horno o a la brasa y las ostras se sirven crudas o gratinadas; la mezcla de sal, limón y pan rallado evoca mesas junto al puerto. Las cañas en la orilla esperan, y cuando la dorada muerde en la noche, los relatos cobran cuerpo entre humo y sal.
La escena final: un pescador en la barra, la sirena en la espuma y una dorada que brilla como plata bajo la luna. El relato se guarda en redes, platos y voces que regresan siempre a la Ría de Arousa.
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