Corrales de pesca: trampas de marea que siguen activas
Corrales de pesca: trampas de marea que siguen activas

Origen y técnica
En las rías gallegas y en algunas costas canarias subsisten los llamados corrales de pesca o pesqueiras, estructuras de piedra construidas sobre plataformas rocosas que datan, en algunos casos, de la Edad Media. Su diseño aprovecha la energía de la marea: muros semicirculares y canales dirigen el agua hacia recintos donde los peces quedan atrapados al bajar la marea. La técnica no usa motores ni redes masivas, sino vallas y nasas manuales para seleccionar captura y minimizar daños al hábitat.
Especies y continuidad cultural
Estos corrales siguen suministrando lubina, sargo, dorada y pequeñas especies como la sardina para mercados locales y restaurantes en la Illa de Arousa, las Rías Baixas y enclaves de Lanzarote o Gran Canaria. Más allá de la eficacia pesquera, su valor reside en la continuidad: familias de pueblos marineros transmiten la gestión del corral de generación en generación, manteniendo un equilibrio entre tradición, gastronomía y prácticas extractivas de bajo impacto.