Tres espigones al atardecer junto a las Medes
L’Estartit: espigones exteriores al atardecer

L’Estartit concentra picadas en la última tercera parte del espigón exterior; ese borde, las pozas y los canales laterales son trampas naturales cuando cae la luz. Recuperaciones lentas y barridos paralelos a la roca suelen provocar mordidas de dentón y lubina en la primera media hora tras ponerse el sol.
L’Escala: bocana y transición arena‑roca
En la bocana del puerto de L’Escala, la clave es explorar la franja donde cambia la arena a roca. Fan‑casts desde las 3 hasta las 9 horas del muelle cubren la costura de corriente. Las lubinas atacan con un golpe en la pausa; un minnow o un slim soft plastic con crawl‑and‑pause resulta letal.
Hacia Cala Montgó y Punta del Milà, las espinas rocosas y salientes son mejores para dentón. En esas puntas conviene permitir que el jig se hunda y luego sacudir con golpes cortos, subiendo el ritmo en la última pasada por la sombra del saliente; el dentón busca el pez herido que intenta escapar.
Ventana ideal: las dos‑tres primeras horas de agua movida al atardecer, preferiblemente en marea viva entrante que empuja a los bancos contra la estructura. Trabajar sectores, estudiar fondos para caídas y bolsillos y ajustar la deriva de la línea separa las jornadas flojas de las buenas.
Montaje práctico: caña 8–10 ft, trenzado 30 lb y líder fluorocarbono 40–60 lb para rozamiento en roca. Recuperaciones: búsqueda lenta, micro‑tirones de 1–2 s y pausas largas si hay corriente; si el agua empuja fuerte mantener el señuelo justo sobre el fondo. La luz se apaga y, en la última sombra, el dentón rompe la superficie con furia.