Cómo pescar calamar con un egi 2.5 en Vigo
Ría de Vigo: el egi 2.5 trabaja fino entre luces y sombra

En la Ría de Vigo, los pantalanes de Cangas de Morrazo y los bordes iluminados de Redondela concentran calamares cuando la mar queda tranquila. El egi 2.5 resulta especialmente eficaz en esas noches de agua lisa, con calamar pequeño o receloso, y también permite tentar chocos en zonas someras de San Simón, Nigrán, Samil y O Vao.
Montaje ligero y bajo resistente
La combinación más equilibrada lleva una caña de eging de 2,1 a 2,4 metros, acción media-ligera y un carrete spinning de tamaño 2500 o 3000. Un trenzado PE 0.4-0.8 transmite cada toque durante la caída. Al extremo conviene unir entre uno y dos metros de fluorocarbono: 0,20-0,25 milímetros con agua clara y peces desconfiados; 0,28-0,35 si hay roca, mejillón o riesgo de rozadura. El nudo FG conserva bien la sensibilidad y pasa con suavidad por las anillas.
El egi se lanza más allá de la zona de actividad y se deja hundir contando los segundos. El patrón más productivo en la ría es un jerk corto, seco, seguido de una pausa larga. El señuelo sube y después cae con sus coronas estabilizadas; ahí suelen agarrarlo. En fondos tranquilos, un hopping de 20 a 30 centímetros alterna pequeños saltos con caída libre, sin recoger deprisa entre cada movimiento.
La frontera entre la luz y la sombra
Las farolas de los puertos, los amarres y los pantalanes atraen pequeños peces, y el calamar patrulla justo donde termina el resplandor. Los mejores lances cruzan el cambio de luz a oscuridad: el egi trabaja primero en la franja iluminada y vuelve lentamente hacia la sombra. Si aparecen persecuciones bajo una boya o junto a la espuma, conviene repetir lances cortos y mantener la misma trayectoria, porque la actividad suele concentrarse por capas.
Con cielo despejado funcionan los acabados naturales. De noche o con agua tomada, rosa, naranja, rojo y modelos glow o UV ganan visibilidad. El 2.5 baja con delicadeza en playas y medias aguas; cuando aumenta la corriente o el fondo queda más profundo, un egi 3.5 mantiene mejor la línea. En Samil, una pausa suspendida puede terminar con la puntera doblándose apenas, mientras las luces del puerto tiemblan sobre la superficie.