Sargos al amanecer en Cabo de Gata
Sargos al amanecer en Cabo de Gata

En Cabo de Gata, las primeras luces encuentran hoy una costa hecha para el sargo: mar de fondo suave, espuma pegada a las lajas y agua que cambia de color sobre la piedra. La actividad se presenta alta al amanecer, especialmente en orillas batidas del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, donde la rompiente trabaja el fondo sin llegar a levantar demasiado el aparejo.
El sargo común y el sargo marroquí son los objetivos principales, aunque obladas, salemas y rascacios patrullan también los bajos cercanos. En las caídas más oscuras pueden aparecer corvas y alguna morena. Las playas limpias tienen menos interés esta mañana; las mejores señales están en los canales entre rocas, los bordes de la espuma y los cambios bruscos de profundidad.
Cangrejo sobre piedra y línea fina
El cangrejo ofrece una presentación especialmente sólida para el sargo almeriense. Una gamba fresca o una lombriz de beta completan la selección cuando el agua pierde claridad. La línea fina ayuda a que el cebo trabaje con naturalidad, mientras un plomo suficiente mantiene la postura en la espuma sin arrastrar todo el montaje hacia la grieta.
En lajas someras conviene rastrear entre dos y seis metros, siempre muy cerca del fondo. Si el puesto tiene una canal profunda o una caída junto al roquedo, la búsqueda puede ampliarse hasta diez metros. El tramo más prometedor se concentra alrededor del amanecer y las primeras horas; al atardecer, la costa vuelve a ganar movimiento. Marzo suele regalar sargos de mayor porte en la costa de Almería, con ejemplares que superan el kilo en los puntos más querenciosos.
La escena cambia deprisa: la espuma se abre sobre la piedra negra, el cebo de cangrejo queda suspendido junto a una caída y el puntero comienza a marcar pequeños toques antes de doblarse hacia el agua de Cabo de Gata.
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