Sepia al amanecer en el Delta del Ebro
Septiembre en el Delta del Ebro: la picada llega con la primera luz

En septiembre, los espigones de Riumar y la bocana del Ebro despiertan con una actividad moderada a buena. El calamar es la apuesta más firme del día, mientras la sepia aparece de forma más irregular y suele responder mejor en otoño e invierno. Con el agua clara, los fondos de 10 a 15 metros ofrecen la referencia más fiable, aunque desde tierra también se pueden localizar ejemplares en los bordes de arena y roca.
Riumar y las zonas de mezcla, primeras opciones
El amanecer concentra movimiento junto a la desembocadura, donde el aporte del río mezcla corrientes y alimento. Riumar, Sant Jaume d’Enveja y la barra exterior reúnen los puestos más interesantes, especialmente en escolleras y espigones próximos a la salida al mar. Las zonas portuarias iluminadas conservan actividad al anochecer, pero la primera luz permite trabajar sin tanto ruido y detectar mejor cualquier seguimiento.
Para la sepia funciona un egi ligero de 1,5 a 3,5 gramos, con quilla plomada y doble corona. Rosa, naranja y violeta destacan cuando el cielo aún está gris o el agua llega algo tomada. El lance debe cubrir primero la franja cercana al fondo y después la media agua, siempre manteniendo contacto con el señuelo.
La recogida pausada marca la diferencia: avance lento y constante, una parada breve, y otra vez tensión en la línea. Las mejores ventanas locales se sitúan aproximadamente entre las 09:52 y las 12:22, con actividad secundaria al amanecer y al caer la tarde. Si la sepia no aparece, el mismo montaje puede encontrar calamar cerca de la corriente. En la orilla del Delta, el egi se desliza sobre la arena mientras el cielo toma color naranja y la primera sombra cruza bajo el espigón.
Recomendado: Anzuelo doble para egi