Tres carretes 3000 para el sargo en Cabo de Gata
El sargo de Cabo de Gata pone a prueba cualquier carrete 3000

Entre la espuma de La Fabriquilla y los cantiles volcánicos del Cabo de Gata, el sargo entra con fuerza y busca la primera grieta. Un carrete 3000 funciona allí cuando el mar está relativamente calmado y el montaje se mantiene ligero, pero exige elegir bien el freno y la recogida. La actividad suele ser más constante entre mayo y octubre, especialmente en las entradas y salidas de agua.
Tres perfiles que encajan con el flotador deslizante
El primer candidato es un 3000 compacto, con freno delantero progresivo y bobina poco profunda. Es el más agradable para una caña bolo de 5,5 metros, una línea madre de 0,30 milímetros y lances repetidos desde roca baja. Su ligereza ayuda a mantener el flotador en la vena de corriente sin castigar la muñeca.
El segundo perfil es un 3000 de cuerpo resistente a la sal, con pick-up firme y bobina de aluminio. Resulta más apropiado cerca de la Torre del último vigía, donde el viento obliga a lanzar con precisión y el salitre entra en cada mecanismo. El freno debe entregar hilo sin tirones cuando el sargo gira hacia la piedra.
El tercer carrete 3000 prioriza la potencia de recuperación. Su manivela robusta y su buen par permiten levantar peces medianos antes de que alcancen las coladas, aunque no sustituye a un 5000 o 6000 cuando el mar está fuerte o el bajo debe apretarse. El fluorocarbono resistente a la abrasión sigue siendo imprescindible.
El montaje gana eficacia con un flotador deslizante de gramaje medio, tope regulable y anzuelo del número 2 al 6. Mejillón, lapa, cangrejo, gamba cruda o masilla de pan duro con sardina cubren las situaciones habituales. Al amanecer, el flotador queda inmóvil sobre la espuma; un segundo después desaparece y el sargo busca la sombra negra de las rocas.
Recomendado: Bajo de fluorocarbono resistente