Humedad y tiempo de disgregación
Cuánta agua lleva la mezcla es una decisión que se toma antes del primer lanzamiento. Es casi irreversible: añadir agua es fácil, y quitarla, no. Por eso el agua se añade por partes, no de golpe.
Qué hace el agua
Pega las partículas entre sí, hasta cierto límite. Cuanta más agua, más firme la bola y mayor la parte de la mezcla que llega entera al fondo; pasado ese límite, la mezcla deja de mantener la forma por completo. La mezcla seca, en cambio, se deshace enseguida y da nube en vez de mancha.
Con qué se salva una mezcla sobrehidratada
Con un aditivo seco: pan rallado, salvado, tierra. Funciona, pero tiene un precio: el aditivo aumenta el volumen de la mezcla y la diluye, y a veces simplemente no se lleva encima. Por eso el agua se añade con cuidado: se puede corregir, pero no gratis.
Por qué se añade por partes
Porque la mezcla no absorbe el agua al instante: parte del líquido todavía no ha llegado al centro de la partícula, y una mezcla que hace un momento parecía seca, en poco tiempo se vuelve pegajosa. Por eso el agua se añade, se remueve y se deja reposar la mezcla, y solo después se decide si hace falta más.
El agua se coge del sitio donde se pesca
No por «acostumbrar al pez al olor» (algo que no hemos comprobado), sino por un motivo simple: está a mano y tiene la misma temperatura que el agua adonde va a volar la mezcla. Una mezcla fría en agua caliente, y al revés, se comportan de forma distinta a lo esperado.
Tamizado
La mezcla humedecida se apelmaza en grumos, y así trabaja de forma desigual: un grumo se abre de otra manera que el resto. El tamizado los rompe y devuelve la homogeneidad a la mezcla; esto vale tanto para la fracción gruesa como para la fina.
La fuerza de compresión
El segundo mando, y actúa ya al moldear la bola. Con la misma mezcla se puede formar una bola que se abra por el camino, y una bola que se quede en el fondo casi sin abrirse. La compresión se ajusta según la profundidad: cuanto más honda, más fuerte.
Por qué aquí no hay minutos
El tiempo de disgregación depende a la vez de la humedad, la compresión, la profundidad, la corriente y la temperatura del agua. Una cifra sacada de ese conjunto se leería como una norma que no es. La forma práctica de averiguarlo para la propia mezcla es lanzar una bola en agua somera y observar.