Qué es un nudo de pesca

Ningún nudo aguanta tanto como aguanta un hilo entero. La única cuestión es cuánto se lleva exactamente — y a eso responden todos los consejos sobre mojarlo, sobre el número de vueltas y sobre la velocidad del apriete.

Por qué el nudo es más débil

Dentro del nudo el hilo no trabaja a tracción, sino a flexión y compresión a la vez. Las fibras del lado exterior de la curva se estiran más que las interiores, y la carga se reparte de forma desigual. Rompe el tramo al que le tocó más.

De ahí la primera regla: un nudo con curvas suaves aguanta mejor que uno con curvas cerradas. Las vueltas que quedan en fila regular reparten el esfuerzo; las que se cruzan crean un punto de rotura.

Mojarlo no es superstición

Cuando el nudo se aprieta en seco, las vueltas rozan entre sí y en el punto de roce se desprende calor. El nailon se reblandece con ello y pierde resistencia antes incluso del primer lanzamiento.

Por eso el nudo se moja antes de apretarlo, con saliva o con agua. En la línea de monofilamento eso es lo más importante: es más fino y se calienta antes.

Apretar despacio y por los dos extremos

Un tirón brusco asienta las vueltas de forma desigual: una parte queda apretada, otra queda libre y luego resbala. Hay que tirar de manera uniforme, y preferiblemente por los dos extremos a la vez, para que las vueltas se sienten una junto a otra.

El cabo y el número de vueltas

El extremo que queda detrás del nudo no se corta al ras: un cabo corto se mete hacia dentro bajo carga. Siempre se dejan unos milímetros.

El número de vueltas depende del hilo. El trenzado es liso, y en él las mismas vueltas no bastan — por eso para la línea trenzada se toman nudos con más vueltas o atados en hilo doble.

Rehacerlo más a menudo de lo que parece

El nudo es material de consumo. Después de un enganche, después de un pez grande y después de una jornada larga se ata de nuevo, aunque por fuera esté intacto. La arena y el limo fino se meten entre las vueltas y trabajan como abrasivo.

Sale más barato que cualquier otra precaución: medio minuto de trabajo contra la pérdida del pez que se ha esperado todo el día.

No existe un nudo para todo

Los nudos se dividen por tarea, y no por «fuerza». Unos fijan el hilo al ojal, otros unen dos tramos, otros hacen un bucle en el que el señuelo se mueve libre. Un nudo tomado fuera de su tarea pierde aunque esté atado de forma impecable.

La comprobación

El nudo terminado se mira y se prueba con la mano: las vueltas deben quedar en fila, sin cruces, y el nudo mismo no debe correrse. Si se desplaza a lo largo del hilo, se rehace y no se «termina de apretar».

Los nudos para anzuelo y los nudos para unir dos hilos están construidos de otra manera, y en el manual están separados en dos subsecciones.


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