Pesca con flotador: sentarse y reunir
El punto: un agujero cebado, preparado de antemano. La presentación: el cebo queda inmóvil. El ritmo: no existe en absoluto. La salida: cuando el banco bajo el agujero se dispersó y añadir más cebo no lo hizo volver.
Los tres métodos vecinos obligan a caminar o a mover el señuelo. Este es lo contrario: el aparejo queda inmóvil, y el pescador también. Trata de cómo atraer al pez hacia uno mismo.
Qué hace la persona
Hace el plomeo del flotador, ajusta la profundidad debajo, baja el cebo y espera. Después ceba el agujero y cambia el cebo. Aquí no hay presentación constante, y en eso está toda la diferencia con la pesca con mormyshka: el aparejo es el mismo, pero el método es otro, y este es el ejemplo más corto de para qué sirve separar aparejos y métodos.
Por qué flotador, y no puntero flexible
Un aparejo inmóvil debe mostrar el toque más débil, incluido cuando el cebo sube. El flotador de invierno, sumergido, muestra eso con un movimiento hacia arriba que el puntero flexible lee mal. Solo funciona en agua quieta; en corriente se lo lleva.
El método vive del cebado
Sin él, el cebo inmóvil espera a un pez cualquiera que pase. Con él, bajo el agujero se junta un banco, y entonces sentarse tiene sentido. Cómo se ceba el agujero tiene su propia ficha, y es justo ella la que hace de este método un método.
Varios agujeros en vez de uno
No tiene sentido sentarse en un solo agujero todo el día: el punto de donde ya se sacó pez no se recupera enseguida. Por eso se prepara una fila y se recorre en una ronda corta: se cambia de sitio cuando las picadas paran, y se vuelve en la siguiente vuelta. Es la misma ronda que en los aparejos fijos, solo que sin aparejos en el hielo.
La precisión de la profundidad lo decide todo
El cebo debe quedar en la capa donde está el pez, y aquí un error cuesta más de lo que parece a simple vista. Por eso la profundidad se ajusta despacio y hasta el final, y en un agujero nuevo se ajusta de nuevo.
Qué hace el frío justo aquí
Más que en los métodos vecinos. El flotador está justo bajo la superficie, y un agujero que empieza a cerrarse lo esconde antes de que el pescador lo note. Por eso no se aleja de él por mucho rato, y la nieve se aparta hacia los bordes: aquí el agujero se mantiene abierto, al contrario que el aparejo fijo, al que precisamente la nieve sobre el agujero lo protege.
Con qué se paga
Con la inmovilidad. Con frío es más duro estar sentado que caminar, y cambiar de punto cuesta no solo taladrar, sino también cebar de nuevo y esperar de nuevo: un punto listo no aparece enseguida. Por eso el método se usa donde el pez ya está localizado, y casi nunca se empieza con él en un agua desconocida: primero se explora con algo rápido, y solo después se sienta uno.