Caída bajo el hielo: qué pasa
Tres fichas: el autorrescate, el rescate ajeno y lo que ocurre después. Lo común a las tres es la fisiología, y hay que empezar por ella, porque es lo que con más frecuencia se cuenta mal.
No mata el enfriamiento
Mejor dicho, no es lo primero en matar. La inmersión en agua helada pasa por varias fases, y la muerte llega antes que la hipotermia: primero el choque térmico: una inspiración incontrolada e hiperventilación; luego la incapacitación por frío: los músculos y los nervios se enfrían y dejan de obedecer. La hipotermia como tal llega en tercer lugar.
Por qué aquí no hay cuenta atrás
La regla «un minuto, diez minutos, una hora» circula por los textos de pesca como un hecho. El National Center for Cold Water Safety muestra que contradice el libro de su propio autor: el choque térmico puede matar en segundos, y la capacidad de moverse se apaga poco a poco, no se corta en el minuto diez.
Por qué es dañino un esquema tan cómodo
Contiene dos falsedades a la vez. La sensación de un margen de tiempo que no existe, y la sensación de un límite tras el cual ya sería tarde. La primera frena a quien está en el agua; la segunda detiene a quien está en la orilla. La DLRG lo formula sin cifras: hay que salir en el menor tiempo posible, porque ya a los pocos minutos las extremidades se entumecen.
Qué se sigue de esto en la práctica
Que se actúa de inmediato, no se evalúa. Y que la ayuda no termina al sacar a la persona del agua: en la lista de fases hay una cuarta, el colapso durante el rescate, y el estado puede empeorar de golpe justo después. Por eso lo que se hace después se trata en una ficha aparte.
A quién se llama
Al servicio de rescate del propio país, y eso se hace como primera acción, no después de intentarlo por cuenta propia. En España es el 112. El número no se deduce por analogía ni se traduce: es propio de cada país.