Qué hace la pala
La pala no es un adorno ni una protección del anzuelo. Es la única pieza que convierte la tracción uniforme de la línea tanto en movimiento hacia abajo como en balanceo hacia los lados: todo lo que el pez artificial hace en el agua empieza en ella.
El ángulo
Una placa colocada casi a lo largo del cuerpo da una componente vertical fuerte: el señuelo va hondo. Colocada casi transversal, tira poco hacia abajo, pero lanza el cuerpo de lado a lado de forma más brusca. El mismo cuerpo con distintas palas se comporta como dos señuelos diferentes, y por eso en la serie de un mismo modelo puede haber varias versiones con distinta profundidad de trabajo.
El área y el ancho
Un área mayor supone más resistencia y un recorrido más hondo, una menor da un arranque de la acción más fácil en recuperación lenta. Una pala ancha balancea el cuerpo con más fuerza, una estrecha da una amplitud más contenida a la misma profundidad.
El punto de fijación
La pala se coloca en la parte baja del morro o en el propio morro. Cuanto más abajo se sitúa, mayor es la palanca sobre el cuerpo: por eso dos señuelos con la placa aparentemente igual pueden bajar a profundidades distintas.
De qué está hecha
Lo más frecuente es el policarbonato transparente: es rígido y no se enturbia enseguida por los arañazos. La pala metálica aparece con menos frecuencia y se usa donde hace falta una placa estrecha y resistente. El material aquí no es cuestión de estética, sino de si la placa conserva su ángulo después de golpear una piedra.
La argolla en la pala
En algunos modelos, la argolla para la línea no está en el morro, sino en la propia pala. Entonces la tracción se aplica más lejos del cuerpo, la palanca es otra, y el señuelo va más hondo con la misma placa. El nudo en este punto hay que revisarlo más a menudo: trabaja a flexión junto al borde de la placa.
En la pausa la pala se desconecta
En cuanto cesa el movimiento, ya no hay corriente en la placa, y el señuelo pasa al comportamiento de su propia clase de flotabilidad: sube, se hunde o se queda quieto. La pala no mantiene al señuelo en profundidad por sí sola: solo lo lleva hasta allí mientras hay movimiento.
Arañazos y transparencia
Una placa transparente se enturbia con el tiempo por la arena y las piedras. Esto no afecta al trabajo: la pala funciona por su forma y su ángulo, no por su transparencia; una pala turbia lleva el señuelo igual que una nueva.
Qué le pasa con el uso
La pala suele romperse no por el centro, sino en el punto de fijación al cuerpo, y con más frecuencia en un enganche. Un señuelo con una grieta cerca de la base todavía tiene acción, pero el ángulo ya «se mueve»: la profundidad de trabajo se reduce y la acción se vuelve irregular. Esto se comprueba no a simple vista, sino con una recuperación junto a la orilla.