Qué es un señuelo de pesca vertical

El señuelo de pesca vertical es un señuelo pensado para presentarse de arriba abajo bajo un mismo punto. Se suspende de modo que en el agua adopte de inmediato su posición de trabajo: el señuelo de balanceo, en horizontal; la cucharilla, en vertical, con la nariz hacia arriba; la mormyshka, en el ángulo que marca el punto de sujeción.

En qué se diferencia del de verano

Al señuelo de verano lo lleva la recuperación: mientras avanza, actúa. El de invierno la mayor parte del tiempo no se mueve a ningún lado: cuelga o cae. Por eso no tiene ni pala, ni paleta, ni cola larga y blanda: todo eso depende de la corriente que da la recuperación, inexistente aquí. La corriente se la crea el propio señuelo, con su peso al caer, y trabaja con ella de otro modo: la aleta caudal del señuelo de balanceo no lo hunde, sino que lo hace girar.

El peso es velocidad, no distancia

Un señuelo más pesado atraviesa antes la columna de agua y tensa mejor una línea fina; uno más ligero cae más despacio y permanece más tiempo a la vista. Los dos hacen falta, y elegir entre ellos es elegir el ritmo de trabajo, no la fuerza del lanzamiento.

La acción la marca la mano

La amplitud del impulso, la rapidez, la duración de la pausa: todo esto lo hace el pescador a través de la corta caña de invierno. El señuelo solo convierte ese movimiento en algo que se ve y se oye en el agua: uno se desplaza hacia un lado, otro planea, otro simplemente tiembla.

Un punto en vez de una distancia

Aquí el pez no se busca a base de lanzamientos: funciona lo que cabe bajo el punto — toda la profundidad y un pequeño círculo alrededor, tanto como el señuelo sepa alejarse de ese punto. Por eso el trabajo va por profundidades: el señuelo se detiene a distintas alturas del fondo, en vez de llevarlo hacia distintos lados. Y por eso en esta sección importa tanto cómo cae el señuelo: la caída ocupa la mayor parte del tiempo.

Lo primero que nota el pez

En agua clara funcionan el brillo y la silueta; en agua turbia, las vibraciones que el señuelo propaga a su alrededor: el pez las lee con la línea lateral antes de ver el señuelo. Son los mismos dos canales que en los señuelos de verano, y se explican en la rama sobre color y sonido del señuelo.

Cómo se presenta

El señuelo se baja hasta el fondo, se sube a una altura medida y se trabaja desde ese punto. El fondo es la única referencia desde la que aquí se puede medir algo, y por eso la búsqueda va de abajo hacia arriba: primero la capa cercana al fondo, luego más arriba. La profundidad se memoriza por la línea, no por la sensación.

Por qué es más pequeño que el de verano

La velocidad de la presentación la marca la mano, no el carrete, y a ese ritmo un señuelo grande resulta simplemente pesado. Por eso la caja de invierno es, en general, más pequeña que la de verano para el mismo pez. El límite inferior no lo pone el pez, sino la línea: el señuelo debe tensarla, o el movimiento de la mano no llegará hasta él.

Lo que no se busca en él

No se intenta que el señuelo de invierno se parezca a la presa hasta el último detalle: bajo el hielo hay poca luz, y la distancia desde la que el pez lo ve es corta. Deciden el movimiento y el tamaño, no el dibujo de las escamas.


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