Tipos de cañas de invierno

Aquí los nombres son coloquiales, pero la división es real: las tres construcciones se diferencian en qué sostiene la reserva de hilo —un simple carrete de mano en el cuerpo, un carrete en el portacarrete o un carrete escondido en el mango. Todo lo demás es consecuencia de eso.

Con carrete de mano

La más simple: mango con carrete de mano y puntera, sin carrete de bobina ni anillas. El hilo se enrolla directamente en el cuerpo, y la profundidad se cambia a mano. Se apoya sobre el hielo junto al agujero, y por eso el cuerpo se hace de un material que no se hiela ni se hunde.

Clásica

Caña con carrete en el portacarrete, casi siempre de inercia y bobina abierta, y con una anilla en forma de «tulipán» en el extremo de la puntera. Es la única de las tres construcciones donde el hilo va a lo largo de la puntera y no sale directamente del mango.

Con carrete en el mango

El carrete va integrado en el propio mango y cerrado por el cuerpo; el hilo sale por un orificio y va directo a la puntera. El mango se hace redondo o facetado para que el aparejo no ruede sobre el hielo. Es la más compacta de las tres, y por eso la más habitual en la pesca con mormyshka.

En qué se diferencian en el fondo

En la rapidez para cambiar de profundidad y en la cantidad de piezas que pueden fallar con el frío. La de carrete de mano no falla nunca, pero es la más lenta para cambiar de profundidad; la clásica es la más rápida, pero también la que más piezas móviles tiene; la de carrete en el mango queda en un punto intermedio.

Qué se elige para cada modalidad

La de carrete en el mango, donde el aparejo está todo el tiempo en la mano y cada gramo pesa: en la pesca con mormyshka. La clásica, donde la profundidad se cambia a menudo y el señuelo es pesado, es decir, en la pesca con cucharilla vertical. La de carrete de mano, donde no importa la rapidez para cambiar de profundidad sino que no haya nada que se rompa: en la mano con mormyshka y sobre el agujero, cuando el aparejo se deja sin vigilancia.

Donde está la reserva de hilo, ahí está el punto débil

En la de carrete de mano el hilo queda sobre el cuerpo: se moja, se hiela y las vueltas se pegan. En la clásica pasa por una anilla que en invierno se cubre de hielo. En la de carrete en el mango va escondido, pero sale por un orificio estrecho, y ahí lo aprisiona la nieve que entra. Por eso cada construcción tiene su ritual antes de salir: a una se la seca, a otra se le limpia la anilla, a la tercera se le despeja el orificio.

Lo que no hay en esta división

Valoraciones de «mejor o peor»: ninguna de las tres es universal, y un mismo pescador puede llevar las tres en la caja. Tampoco hay marcas: las construcciones son más antiguas que cualquier fabricante que las produzca.

Y no hay un cuarto tipo: todo lo que se vende con otros nombres se reduce a una de estas tres, y la única pregunta es qué sostiene ahí la reserva de hilo. El spinning de invierno para señuelo pesado es una clásica con otro carrete, la caña deportiva para pescar sin cebo es una de carrete en el mango con otra empuñadura, y los aparejos fijos no entran aquí en absoluto: no tienen ni puntera ni mano.


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