Capacidad de carga del flotador
En la quilla o en el cuerpo del flotador hay escrito un número con la letra «g», desde fracciones de gramo hasta decenas. No es el peso del flotador, sino la masa del plomo que hay que colgarle para que se ponga en posición de trabajo.
Qué significa ese número
El flotador desplaza agua y, por el principio de Arquímedes, sostiene una masa igual a la del agua desplazada. La capacidad de carga escrita es la parte de esa masa con la que el cuerpo ya está bajo el agua y la antena todavía por encima.
Es decir, el número no describe «el máximo que aguanta», sino el único estado en el que el flotador trabaja. Lo demás es plomo de menos o plomo de más.
Con plomo de menos el flotador calla
Si hay menos plomo, sobre el agua asoma parte del cuerpo. Para hundirla el pez tiene que aplicar una fuerza notable, y el toque cauteloso sencillamente no llega a la superficie.
Parece que «no hay pez»: el cebo aparece mordisqueado y nadie ha visto picadas. La causa más frecuente de un día en blanco con flotador es el plomo de menos, no la ausencia de pez.
Con plomo de más se hunde con la ola
Si hay más plomo, la antena se va bajo el agua ella sola. El flotador o se hunde de inmediato, o se esconde con cada ola, y distinguir la picada de las ondas es imposible.
El margen entre «calla» y «se hunde» es estrecho, y por eso el plomo se ajusta con perdigones repartidos y no con una sola pieza.
Por qué el plomo se reparte en varios
La masa principal se cuelga más arriba y el perdigón más pequeño va más cerca del anzuelo. Los de arriba pasan rápido el montaje por la capa superior; el de abajo marca con qué lentitud baja el cebo en el último metro.
Es la misma palanca que el recorrido libre en el plomo corredizo: el peso total sigue igual y el comportamiento cambia por completo.
El plomeo se hace con el aparejo armado
El cebo, el anzuelo, el bajo de línea y la antena mojada también pesan. Un flotador plomeado con el hilo desnudo queda con plomo de más en cuanto se le pone el cebo, y por eso el plomeo se comprueba con todo montado y con el cebo con el que se va a pescar.
Cambias el cebo de gusano a maíz y el plomeo ya es otro, y eso se ve en la antena.
Lo que aquí no escribimos
Cuántos gramos tomar en un agua concreta. Depende de la profundidad, la corriente y el viento, y una cifra general para esto no existe. La regla de trabajo es una sola y se comprueba a ojo: sobre el agua debe quedar la antena, no el cuerpo.