Carpa salvaje al horno en papel de aluminio con patata y tomate
La carpa salvaje es el antepasado silvestre de la carpa de estanque, y su carne es más densa y más magra que la de su pariente doméstica. En papel de aluminio es donde mejor se porta: el paquete cerrado retiene el vapor y la carne se hace en su propio jugo, en vez de resecarse en una bandeja abierta.
Aquí va toda la cena en un solo paquete: el filete abajo y encima la cebolla, la patata y el tomate. Las verduras se ponen justo sobre el pescado, y no al lado: el jugo que sueltan el tomate y la cebolla atraviesa el pescado hacia abajo, no por el costado. Así la patata no se hace en agua, sino en jugo de pescado, y eso es un sabor completamente distinto.
El último cuarto de hora se retira el papel de aluminio. Sin ese paso el plato sale correcto, pero pálido: bajo el papel no hay calor seco y, por tanto, tampoco color dorado. El mismo recurso funciona con la carpa salvaje en salsa de mostaza, solo que allí el papel de aluminio lo sustituye la propia salsa.
La misma carpa salvaje se hornea en barquetas individuales de papel de aluminio, una por comensal, o en rodajas bajo salsa de mostaza, que añade acidez al pescado graso.
Contenido calórico: 150kcal
Limpiamos la carpa salvaje
Sacamos los filetes
Preparamos la bandeja de horno
Colocamos el filete
Salamos y ponemos la cebolla
Añadimos la patata y el tomate
Horneamos tapado con papel de aluminio
Retiramos el papel de arriba
Dejamos que se evapore la humedad
Servimos
Notas
- Los recortes — cabeza, cola y espinazo — no se tiran. Con ellos sale un caldo sustancioso, y la carpa salvaje lo da más fuerte que la carpa de estanque: el pescado silvestre tiene más tejido conjuntivo.
- El filete se pone con la piel hacia abajo. Aquí la piel hace de separador: sin ella la capa inferior de carne se pega al papel de aluminio y se queda en él.
- La patata se corta en rodajas, no en bastones. Las rodajas forman una capa uniforme y se hacen al ritmo del pescado; los bastones se quedan crudos por dentro.
- Cuanto más gruesas sean las capas, más tiempo de horno. Cuarenta y cinco minutos valen para las cantidades habituales; si el pescado es grande y hay muchas verduras, el tiempo aumenta, y lo que hay que comprobar es la patata, no el pescado: es la que más tarda.
- El tomate se pone el último, encima de todo. Si queda debajo de la patata, suelta el jugo hasta el fondo y la capa inferior acaba flotando.
- Solo se retira el papel de arriba. El de abajo se queda: sobre él se pasa el plato a la fuente sin que se rompa.
Receta y fotos paso a paso — kolizhanka.net.ua.