Arco y rodillo guíahilos
En un carrete fijo el arco hace el trabajo contrario a la salida de la línea. En el lance está abatido y no interviene en nada; al recoger, atrapa la línea que vuelve hacia el carrete y la deposita otra vez sobre la bobina inmóvil.
Dos papeles, no uno
Esa es la razón de que el conjunto parezca complicado para una tarea tan sencilla. El arco tiene que apartarse por completo mientras la línea sale en espiras, y volver con la misma rotundidad en cuanto hay que recogerla.
De ahí sale además el retorcido: cada vuelta del arco añade a la línea una vuelta sobre su propio eje. Qué hacer con ello al llenar la bobina está aparte — cómo llenar el carrete.
Por qué se cierra con la mano
El arco se cierra de dos maneras: solo, con la primera vuelta de manivela, o con la mano. Con la mano es lo correcto, por dos motivos. El primero es el golpe: el cierre automático lanza el arco con un muelle, y ese golpe lo recibe él mismo en cada lance.
El segundo pesa más. Al cerrarse solo, la línea la recoge lo que se tercie, y puede quedar apoyada fuera del rodillo, directamente sobre el alambre del arco. No lo notará en el momento, sino en la primera picada.
El muelle: qué le ocurre
El muelle del arco se debilita con el uso, y lo hace poco a poco. Primero el arco deja de chasquear con firmeza, después no cierra del todo, y más adelante empieza a cerrarse solo durante el lance: la avería más cara de un carrete, porque el señuelo sale despedido con ella.
La comprobación es una: el arco debe quedar en posición abierta con un chasquido claro y mantenerse ahí al sacudir el carrete.
El rodillo se comprueba con el dedo
El rodillo guíahilos debe girar libre al simple contacto. Se agarrota no por desgaste sino por suciedad: debajo se junta arena, a veces se enrolla línea o un pelo, y el conjunto deja de girar del todo. Hay que mirarlo cada vez que se recoge el equipo — cuidado y almacenamiento del carrete.
El vaivén y los bultos en la bobina
Mientras el rotor gira, la bobina va y viene: de eso se ocupa un mecanismo de vaivén aparte. Si la línea se acumula en un bulto junto al borde delantero o junto a la base, la posición de la bobina se corrige con arandelas que se colocan debajo.
Un enrollado desigual no es cosa de estética: un bulto suelta el bucle en el lance justo cuando la línea va más rápida.
Por qué los otros tipos no tienen este conjunto
En un carrete multiplicador y en un carrete de tambor la bobina gira sola y no hay nada que atrape la línea: se enrolla directamente. Por eso allí no hay arco, ni rodillo, ni retorcido, y en cambio aparece la cabellera, que un carrete fijo no conoce.