Bobina de repuesto

La bobina de repuesto suele justificarse con las roturas, y ese es el más flojo de los argumentos: una rotura se lleva metros, no todo el llenado. Su sentido real es otro — tener una segunda línea en el mismo carrete y cambiar de montaje en medio minuto.

Una segunda línea, no un segundo carrete

La pareja que más veces sale a cuenta es trenzado y monofilamento. Una bobina lleva el montaje sensible; la otra, aquel en que hace falta elasticidad. La diferencia la explica la entrada sobre la línea trenzada.

El segundo caso habitual es el mismo tipo de línea en otro grosor: una para señuelos ligeros, otra para pesados o para una orilla enganchosa.

Qué comprobar si se compra suelta

La bobina debe ser de su propia serie, no simplemente «del mismo tamaño». En carretes de freno delantero, parte de los discos vive dentro de la propia bobina, así que una bobina ajena o no asienta o estropea el funcionamiento del freno, del que trata aparte la entrada sobre el freno.

Se comprueba con dos movimientos: la bobina debe asentar a fondo sin forzar, y el freno girar con los mismos chasquidos que en la original.

La bobina poco profunda

Una bobina poco profunda es la misma bobina con el borde más bajo. Se compra para el trenzado, para no gastar cien metros de línea barata en el relleno de abajo: menos profundidad significa menos backing, o ninguno.

No es otra categoría de equipo, sino una comodidad. En una bobina normal el mismo trenzado se monta sobre backing y pesca igual: el orden del llenado no depende de la profundidad.

Cómo guardarlas

La línea de una bobina de repuesto envejece igual que la de la que está en uso, y encima pasa meses sin trabajar. Hay que guardarlas a oscuras y en seco, sin dejar el enrollado en tensión; lo mismo se dice sobre el cuidado del hilo.

Y rotularlas. Al cabo de una temporada, una bobina de trenzado fino y otra de grueso se ven iguales, y el error cuesta un señuelo.

El borde se estropea sin que se note

La línea sale de la bobina por el borde delantero y roza contra él en cada lance. Una muesca o una rebaba allí corta la línea igual que una anilla con el inserto agrietado, y tampoco se ve a simple vista.

Se comprueba igual: un bastoncillo de algodón pasado por el canto; las fibras se enganchan donde hay muesca. El mismo truco se describe para las anillas en el cuidado de la caña. Una bobina dañada no se lija: pasa a las de repuesto para línea gruesa, o se retira.

Lo que aquí no afirmamos

Cuánta línea cabe en una bobina de su tamaño. El fabricante indica una capacidad para un diámetro, y nosotros no la convertimos a otro: no encontramos fórmula comprobada para hacerlo, y un error en el llenado es justo lo que hace que la línea suelte bucles más adelante.


Previsión de mordidas en tu smartphone 🐠